Atraer talento hoy exige procesos claros, honestos y centrados en las personas
En un país lleno de talento, el siguiente gran paso está en crear procesos más humanos y entornos laborales saludables donde cada persona pueda brillar. Las empresas tienen la llave para transformar vidas y, al mismo tiempo, su propio futuro.
POR Redaccion,
12:15 - 16 de Enero del 2026
De acuerdo con Javier Alexis Hernández, coordinador de programas educativos como Talento en Acción en Fundación CTR, las empresas tienen hoy la oportunidad —y la responsabilidad— de transformar la manera en que se vinculan con el talento, ampliando el panorama desde el primer contacto con las personas candidatas.
“Un buen reclutamiento es transparente, claro y humano. Cuando las empresas comunican sueldos, expectativas y valores desde el inicio, no solo atraen al mejor talento, sino que construyen relaciones honestas y duraderas”, señala Hernández.
En este nuevo contexto del capital humano, las organizaciones que buscan diferenciarse deben sostener sus estrategias de atracción y selección sobre cuatro pilares fundamentales:
- Procesos de reclutamiento más transparentes. Publicar rangos salariales, detallar responsabilidades reales y aclarar expectativas desde el inicio elimina barreras y fortalece la confianza. La transparencia permite atraer a perfiles mejor alineados, reducir los tiempos de contratación y disminuir la rotación y la deserción laboral temprana.
- Flexibilidad real en las entrevistas. El talento no siempre se expresa de la mejor forma bajo esquemas rígidos o de alta presión. Mostrar empatía con los tiempos y traslados, ofrecer opciones híbridas o virtuales y permitir una comunicación más auténtica contribuye a procesos más justos y a la reducción de sesgos en la selección.
- Compromiso genuino con la inclusión y la diversidad. Las políticas de diversidad no deben limitarse al discurso. Iniciativas orientadas a integrar personas con discapacidad, talento junior y senior, mujeres en puestos directivos y comunidades subrepresentadas fortalecen la cultura organizacional y generan impactos positivos en los resultados del negocio. Hoy, la inclusión dejó de ser un valor agregado para convertirse en un estándar.
- Espacios reales de desarrollo profesional. Programas de mentoría, capacitación continua y rutas claras de crecimiento son decisivos para que una persona visualice a una organización como su lugar ideal para trabajar. Las empresas que apuestan por el desarrollo de su gente construyen equipos más sólidos, comprometidos y leales.
Para Hernández, cuando una organización abre sus puertas a la transparencia, la diversidad y el desarrollo, no solo contribuye a que alguien encuentre el trabajo de sus sueños, sino que se consolida como un lugar donde cualquiera querría trabajar.
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